Siempre hay una razón para sonreir.
Aunque a veces parecen más los motivos para llorar, ¿Por qué será que siempre vemos lo malo? Siendo que tenemos algo más que bueno ante nuestros ojos. Maldita furia y tristeza que nos ciegan.
Siempre hay alguien para robarte una sonrisa.
Aunque a veces parece que todos están en tu contra, siempre hay alguien que marca la diferencia.
Pero como siempre, ciegos, no nos damos cuenta.
Poco a poco, con el tiempo, los ojos se van empezando abrir. Y seguramente alguien te guiará cuando se te nuble la vista así que no temas, sólo... Sonríe.